viernes, 7 de enero de 2011

Mamita querida.

No soy rica. Ni siquiera me siento digna de decir que la plata me alcanza toda la semana porque lo que gano en un fin de semana desaparece durante los tres días siguientes.

Esa es la razón por la que ni siquiera trato de mostrar mis necesidades "fisiológicas", por así decirlo. No hablo de tener la ropa que me gusta, muchos zapatos y maquillajes, e irme seguido a la peluquería. Además, gracias a Dios, un plato de comida lo voy a tener siempre acá, en casa...

Sin embargo esto que pasó me dio mucho miedo.
No llegaban a ser ni las cuatro de la mañana y un dolor punzante en el pecho me despertó. No se trataba del corazón ni de los pulmones, sino del pecho, literalmente.
Llámenlas como quieran hacerlo: Tetas, lolas, chichis, gomas. Una de ellas fue la que me había despertado ante su dolor.
Era un dolor tal que nunca en mi vida había sentido, algo que incomodaba mi respiración , la tapaba. Un dolor desesperante que ponía mis pelos de punta. Una pinchazón muy grande que venía desde el centro de mi pecho derecho y no lo podía calmar con nada. A veces se iba levemente mientras trataba de llegar la zona dolorida, presionándola, pero volvía a los segundos, siempre en la teta derecha. Siempre con la misma intensidad.

Después de unos minutos, cuando ya no lo sentía tanto pero la sensación de molestia persistía, mi poder de exageración fue al ataque: ¿Qué fue eso? ¿Mirá si es algo grave? ¿Debería consultarlo?
Luego me puse a pensar en las posibilidades de tratamiento médico básico que podría tener, y mis esperanzas se fueron. Ya dije que que nunca me animo a decir que algo me duele, que algo me pasa... porque nunca lo considero tan grave o porque por ahí lo quiero consultar después, cuando haya más tiempo y $.
Tengo miedo de tener los dientes llenos de caries y no consulto por un dentista, tengo un salpullón horrible en la pierna derecha y la "cicatriz" de mi brazo (véase post) no termina de cicatrizarse hace meses... no es que no lo consulto porque no quiera, lo que pasa es que lo que gano apenas si alcanza para dos o tres boludeces, y además, la plata de mis viejos es tan limitada que tienen que destinarla religiosamente a cosas particulares y permanentes. Yo me sentiría mal, no sólo por desviar esos gastos en otra cosa sino porque un tiempo después, ellos vendrían con una lista de quejas y reproches acerca del gasterío que ocasioné...

Sé que tengo sólo 19 años, y me niego a pensar que lo que pasó anoche se trató de algo tan grave como para consultar a un especialista...
Sin embargo, tuve miedo, y mucho.

3 comentarios:

Nico dijo...

Por tu forma de contar las cosas, me da la sensación de que no tenés obra social. Si es así, fijate de ir al hospital público más cercano a tu casa, pero no dejes de consultar con un médico.

Abrazo grande.

P* dijo...

Che Liz, hablando un poco en serio, me doy cuenta de lo muchísimo que nos parecemos xD, mientras leía, mentalmente empezaba a armarme un discurso diciéndote que cómo carajo no vas a ir al médico, que estás loca, y que blabla. ¿Pero sabés qué? A mí la semana pasada, me pasó exactamente lo mismo. Ojo, quizás no tanto, por la manera que lo describiste, pero creéme que fue bastante parecido. ¿Me asusté? Si, ¿Fui al médico? No.

Yo también tengo tu edad, y somos re jóvenes, pero no por eso inmunes a enfermedades. Peeeeeeero, como verás, no soy quién para decirte nada, porque la verdad que yo odio ir a los médicos.

Si no está a tu alcance el tema de los estudios, creéme seguramente al mío tampoco porque hoy en día cualquier estudio tiene una cifra que alarma a cualquiera, podés ir a un hospital, cualquiera cerca de tu casa, y así poder quitarte la duda de si es o no algo grave.

Un besote Liz, y en serio, fijate en lo de ir al médico que obviamente puede ser una pavada más que todo por tu edad, pero quizás no. Quitate la duda =)

Queeeee lindo que actualices más seguido :D!

Julián dijo...

Vamos por partes. Si sentías que te fallaba la respiración, entonces no se relaciona con las tetas, sino exclusivamente con la parte pulmonar.

Sino es así, la otra alternativa es un calambre (no confundir con la sensación de hormigueo + dolor cuando se te "duerme" algo, hay muchos que confunden "dormirse" con calambres). No sé como será un calambre justo ahí, pero si se sienten como pinchazos agudos y dolorosos. Incluso puede que lo imagines como si fuera un nudo que se apreta más y más.

Respecto a tu cicatriz, es probablemente reacción alérgica. Todas las arañas tienen veneno, y puede que seas alérgica. Yo no tengo ninguna alergia, pero si alergias transitorias y una vez me pasó parecido en la mano lo mismo que a vos. Se me terminó pelando casi toda la mano, y no parecía terminar. El médico me dió un antialérgico.

Andá a un hospital Elizabeth (?), tenemos la gran suerte de que haya excelente salud pública. Quizás tarden en atenderte, pero es mucho mejor que te quedes mirando el techo o que vayas a un médico que te dice "¡¿Otra vez?!" como si le jodiera atenderte.