viernes, 22 de noviembre de 2013

Amar sin esperar nada a cambio

Dar sin esperar recibir nada a cambio es una de las bases del amor incondicional. Dar sin expectativas. Dar por dar, por abrir el corazón al amor, a la posibilidad de expresarnos en la entrega desinteresada.

Cuando damos y esperamos algo a cambio, convertimos el acto de dar en una deuda a largo plazo. La otra persona se convierte en tu acreedor y se lo vas a hacer sentir. Cuando quieras seguir dando a esa persona, o la persona va a estar en una posición de desventaja frente a vos, o por resguardarse no va a querer aceptar que le des nada más. Manipulamos muchas veces sin darnos cuenta, al otro mediante el dar. ¿Eso es lo que se busca?
Escucho muchas veces: "¿Me podrías dar tal cosa? Acordate de cuando yo te di"... ¿Entonces cuando diste, esperabas recibir algo a cambio? ¿Dar es un acto de amor o de control? Hay que animarse a dar sin esperar nada a cambio. ¡Es una de las mejores sensaciones!

Desafíos

Cuando alguien evoluciona, también evoluciona todo a su alrededor. Cuando tratamos de ser mejores de lo que somos, todo a nuestro alrededor también se vuelve mejor.

Eres libre para elegir, para tomar decisiones aunque solo tú las entiendas. Toma tus decisiones con coraje, desprendimiento y a veces con cierta dosis de locura.

Solo entenderemos la vida y el universo cuando no buscamos explicaciones. Entonces todo queda claro.

Aprender algo significa entrar en contacto con un mundo desconocido en donde las cosas más simples, son las más extraordinarias.

Atrévete a cambiar, desafíate, no temas a los retos.

Insiste, una, otra y otra vez.
Recuerda que sin fe se puede perder una batalla que ya parecía ganada.
No te des por vencido.
Acuérdate de saber siempre lo que quieres.
Y empieza de nuevo.
El secreto está en no tener miedo de equivocarnos y de saber que es necesario ser humilde para aprender.
Ten paciencia para encontrar el momento exacto y felicítate tus logros. Y si esto no fuera suficiente, analiza las causas e inténtalo con más fuerza.
El mundo está en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y de correr el riesgo de vivir sus sueños.

Paulo Coelho.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Avanzar

Y sí, lo reconozco... lo difícil no es sólo dar el primer paso. Da miedo seguir caminando cuando no puedo ver completamente todo el camino, pero de eso se trata la vida: avanzar con confianza a pesar de no saber lo que se viene.

Esta entrada no es la misma que la primera. Ya no tengo 16 años, pasaron un montón de cosas en el medio y este blog, el cual fue creado para acompañar y reflejar parte de mi vida, tiene que estar a la altura de las circunstancias. Crecí, cambié en algunos aspectos (para mejor, espero)... y conmigo también tiene que hacerlo este espacio, ¿no?


Reconozco también que madurar a veces implica aceptar cosas que creí impensadas. Hace cinco años atrás jamás me imaginé en en una situación como esta... porque hace poco tuve que comenzar con un cambio tan drástico que no creí llegar a soportarlo. Fue como una metamorfosis completa, un hito que marcaría un antes y un después en mi vida que creí que jamás podría superar... y que incluso hasta ahora, lo confieso, a veces me sigue siendo difícil de asimilar.


Sé que todavía no dispongo de la inteligencia emocional suficiente para terminar de aceptar la posibilidad de que la persona que amé tanto, durante tanto tiempo y de una forma tan increíble e incomparablemente profunda, probablemente ya no será ese quien siempre creí que sería: mi compañero de vida, mi sostén incondicional, el hombre con quien formaría una familia. Y es difícil, muy, porque con Él crecí, con Él proyecté mi vida, con Él compartí cosas que con nadie más compartí... fue lo que con todo mi corazón creí que me completaba, lo que me complementaba. A veces sigue siendo difícil mirar ese lado que dejó vacío y llenar el hueco que quedó ante su ida. Es algo que todavía ahora estoy aprendiendo a hacer.


Por eso, a la vez, no quiero dejar de escribir acá. No sólo por el hecho de no dejarme alguna que otra cosa guardada, sino por todo lo que siempre significó para mí su esencia reflejada en este lugar. Porque no quiero desechar completamente ni dejar a un lado todo lo hermoso que sentí y por consiguiente, todo lo que construí gracias a eso. No por un tema de apego emocional... sino porque Él formó parte de mi vida, porque sigue siendo parte de mí de alguna forma y sería hipócrita de mi parte intentar olvidar todo aquello que alguna vez influyó tanto en mi felicidad y llenó tanto mi vida.


No falta alguna que otra noche en la que extraño tus abrazos mientras me estoy por quedar dormida. Pero esta mujer ya adulta a la que cada día se le cae una ficha nueva, quiere flexibilizar sus objetivos, terminar de abrir su mente, sus ojos y su alma... aunque ya no pueda ser, física y realmente, en Tus Brazos.



domingo, 4 de agosto de 2013

Si mi amor es ciego, no tengo ganas de ver la luz... porque cuando mi mundo estaba oscuro vos fuiste el único que me rescató... por eso te digo con toda mi gratitud que sí, SIEMPRE vas a estar en mi corazón... porque lograste hacerlo tuyo.




viernes, 5 de julio de 2013

 

Me gustan tus ojos cuando se pierden rebuscando entre mis pupilas.
Me gusta sentir tu pelo despeinado entre mis dedos y los latidos de tu corazón mientras me abrazas.
Me gusta oler la esencia que emana tu piel, inconfundible; el calor irradiado al contacto con tu cuerpo me encanta.
Y me gusta poder palpar el estremecimiento que te recorre cuando puedo respirarte el aliento y que me compartas todas tus pasiones.

No deja de gustarme la manera en que nuestros cuerpos se comunican

miércoles, 26 de junio de 2013

En invierno...

Si alguna vez sintieras frío y necesitaras mi abrazo;
si existiera la posibilidad de que se te enfriaran las manos y pensaras en que a veces yo sí puedo entibiártelas;
si por ahí llegaras a necesitar mis caricias para dormir, o quisieras estar tapado hasta la frente conmigo;
si por esa remota casualidad te quedaras pensando en mí un rato largo antes de dormirte...

Quiero que sepas que me pasa exactamente lo mismo con vos.


(y acá va escrito algo que no me animo a decirte hace mucho)

viernes, 14 de junio de 2013

No actúes tan extraño
y duro como una roca.
Si te mostré pedazos de piel
que la luz del sol aún no toca.
Y tantos lunares que ni yo misma conocía...
Te mostré mi fuerza bruta,
mi talón de Aquiles, mi poesía. 

Si me ves desarmada,
¿por qué lanzas tus misiles?
Si ya conoces mis puntos cardinales
los más sensibles y sutiles.

¿Qué harás?
¿Qué haré si no te vuelvo a ver? 
Si desde el día en que no estás
vi la noche llegar mucho antes de las seis...